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¿Crisis o Territorios Creativos?


Comprender el significado de los Emprendimientos Creativos son esenciales para el desarrollo de un Territorio Creativo. Nunca se había hablado tanto sobre el desarrollo local, como esta ocurriendo hoy en día. Los emprendimientos creativos también ocupan un papel protagónico en las discusiones que abordan el tema cultura, en las discusiones que tratan el presente y el futuro de los territorios, del medio ambiente y del mundo en el que vivimos, en el fondo es necesario y oportuno encontrar el reto de nuevos modelos de desarrollo sostenible que garanticen la continuidad de nuestra especie.


Hoy surge la necesidad y la oportunidad de sistematizar e impulsar el emprendedorismo creativo como estrategia local, este acompañado del resurgimiento del talento local, las artes, tradiciones culturales y de la afirmación de identidades culturales locales.


Estamos comenzando una transición hacia un nuevo modelo de desarrollo que encuentra también en la economía creativa una salida para el desarrollo que tenga un pensamiento enfocado en los pilares (3) de La Sustentabilidad, económicamente viable , socialmente justa y ambientalmente correcta.


En contrasentido es sabido que aquellos territorios o ciudades sin identidad y creatividad propia, que buscan asumir los valores de otras, y/o ciudades con concepciones nostálgicas del pasado, con poca visión del presente y del futuro, están lejos de la creatividad y por ende de alcanzar la sustentabilidad, aspecto que puede revolucionar el mundo en que vivimos. De esta forma, es en los emprendimientos creativos que podemos encontrar, no sólo el valor diferencial decisivo para una competencia entre las ciudades, turismo, “valor agregado” en productos y servicios locales por ejemplo, sino también una fuente de fuerza, identidad y búsqueda de transformación en el comportamiento de una comunidad.


El curanto (en mapudungun: kurantu, 'pedregal') es un método tradicional milenario de cocinar alimentos del pueblo mapuche Huilliche y  es típico en el archipiélago de Chiloé.
Curanto Chilote.

Ya hace más de 10 años, el concepto de patrimonio inmaterial o intangible ganó espacio en los debates internacionales dentro de la UNESCO, influenciado por la forma de comprensión oriental del patrimonio cultural, chocó con una visión "monumentalista" vinculada a la idea de autenticidad del pensamiento europeo. El énfasis ya no estaba en la materialidad de los objetos, ahora se centraba en comprenderlos como expresiones de prácticas, transformaciones y representaciones de los grupos, objetivando la búsqueda de la dimensión viva de la cultura. De esta manera, las características no materiales ganan importancia, son elementos de protección y registro de las formas de expresión, los modos de crear, el hacer y el vivir de las comunidades, las tradiciones y saberes colectivos.


El patrimonio cultural es característico y relevante en la formación de identidades y en el desarrollo de las ideas en los territorios, siendo normalmente elegido y preservado; es por ello que hoy es oportuno pensar en la idea de invertir en el fomento del sector creativo para la regeneración de recursos, notoriedad del sector como motor de desarrollo sustentable, además del marketing urbano, rural o más bien territorial.


Diversos autores, profesionales e investigadores, apuestan en saber cómo la creatividad se manifestará en las ciudades del presente siglo, posibilitando una nueva ola de crecimiento económico basado en nuevas economías o economías más próximas.


Un inmenso potencial reside en la gran expansión de las industrias creativas y culturales, las cuales cada vez emplean más personal y crecen a velocidades superiores a los otros sectores. Otro potencial es la convergencia de la creatividad artística con la tecnología, dos formas tradicionalmente separadas, pertenecientes a distintos tipos de personas y a partes opuestas del cerebro, y que ahora convergen en multimedias de la computación con las telecomunicaciones, o en desarrolladores que ofrecen un sin fin de plataformas.


Cierto, no importa ya la tecnología propiamente, pero sí sus usos. De esta manera, nuevas industrias son desarrolladas a partir de la infraestructura de Internet, en un sistema nuevo de generación de información/conocimiento que impacta al realimentarse, en la generación de conocimientos, informaciones e innovaciones.




El concepto de ciudad creativa todavía no tiene límites, surgido en medio de un debate mundial que continúa desde finales de la década del noventa, cuando se buscó justificar la relevancia económica del arte y generación de estudios de impacto económico que demostraban la creatividad de los artistas como algo de importancia para la ciudad y para la economía.


Durante la década del 2000, Richard Florida , un conocido experto en geografía y crecimiento económico, desarrolló la idea de que hay una nueva clase emprendedora con conocimientos específicos que conducen hacia la riqueza creativa en los territorios y que, como otros elementos en una sociedad de hoy, funciona como una especie de capital móvil o que puede ser atraído por otras ciudades. Así, Florida alerta a los gobernantes de que las ciudades que pretenden ser exitosas en su desarrollo, deben invertir en la creación de un clima propicio a tales personas para dinamizar el sector creativo en los territorios.


Charles Landry , conocido como asesor internacional sobre el futuro de las ciudades, del cual cree que en ellas deben ser creativas en todos sus campos. El también autor del libro The Creative City: A Toolkit for Urban Innovators, cree que la propia administración pública precisa ser imaginativa, proponiendo innovaciones sociales, disponiendo la creatividad a servicio de la salud, de los servicios sociales, de la política y de la gobernabilidad, es decir, implantando una “ecología creativa”. La creatividad puede ser utilizada como un recurso democrático, pues en principio todos pueden ser creativos. Por otro lado, Landry explicita que hay diferentes niveles de creatividad en distintas situaciones, considerando que la creatividad y la innovación están siempre interconectadas. Estimular la curiosidad es prerrequisito para desencadenar la imaginación, atributos que hacen posible que emerja la creatividad, base de las invenciones, las cuales al ser aplicadas se converten en innovaciones.


curiosidad > imaginación > creatividad > innovación



Charles Landry, también defiende que repensar la educación es esencial, no solamente para preparar a los ciudadanos para nuevos paradigmas, sino también con la finalidad de suscitar una nueva forma de pensar y una nueva visión de las organizaciones y comunidades. Con esto se crea una mayor motivación que posibilita la formulación de nuevas estrategias administrativas garantes de ambientes en los cuales las personas deseen compartir y colaborar para el mutuo beneficio.


Un ambiente creativo estimula a que todos participemos, nos comuniquemos y compartamos de forma humana e inteligente, ampliando el número de posibilidades y soluciones para los problemas y las más diversas situaciones de hoy. Un territorio o ciudad creativa necesita, además de este estado mental de la sociedad y de infraestructura, también usar o articular el propio aporte, entrega y talento local, flexibilidad y condiciones para el florecimiento intelectual, siendo capaces de identificar, nutrir, atraer y sostener talentos y recursos creativos en las ciudades; considerando de que todos los modos, todos tenemos la "capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas".



CANCLINI, Nestor Garcia. Culturas Híbridas. São Paulo: EDUSP, 2000. (Ensayos Latino-americanos - Vol. I)


Creative Economy Report Genebra, 2008. Disponible en: https://unctad.org/en/docs/ditc20082cer_en.pdf 29 abr. 2010.


NASCIMENTO, Alberto Freire. Política cultural y financiamento del setor cultural. En: IV ENECULT: Encuentro de Estudios Multidiciplinares en Cultura. Salvador, 2010, p. 1-13. Disponible en http://www.cult.ufba.br/enecult2008/14368.pdf 06 mayo 2010.


YÚDICE, George. Economia de la cultura en el marco de protección y promoción de la diversidad cultural. Economia de la Cultura: Oficina Virtual de Economía de la Cultura y Diversidad, Ministerio de la Cultura de Brasil, (Seminario Internacional de Diversidad Cultural. São Paulo), jun. 2007. Dispible en https://cutt.ly/xym1H4w